Al revés que todas las religiones y espiritualidades ascéticas

Al revés que todas las religiones y espiritualidades ascéticas, duales, el tantra no dual trae unas premisas orgánicas y de sentido común, cuando sentimos, eso sí:

Nada es puro ni impuro, ni sagrado ni profano. Esas divisiones ya señalan la separación y el juicio en la conciencia. A veces me gusta gozar de un banquete o embarrarme en el fango. A veces prefiero ayunar y limpiarme.

El deseo es energía que entrelaza los seres y objetos del universo con una inteligencia invisible que crea galaxias y toda vida. Es diferente que el querer conseguir cosas o seres. Cuando sigo el deseo no egótico ocurre magia.

Todo es real. Al revés del budismo o el advaita, que sostienen que todo es ilusión. Por tanto:

Todo es madera del fuego de la conciencia. En la vida cotidiana están todas las premisas para el despliegue de la conciencia, no hace falta hacer cursos ni tener un gurú.